¿Cómo saber que si una idea es lo suficientemente buena para patentarla

Hay personas que tienen un increíble ingenio para la invención de ideas y logran hacerlas realidad no solo en su mente, sino también en físico.

A lo largo de la Historia hemos conocido diversos inventores que con sus magníficas ideas y esfuerzo han logrado que hoy en día disfrutemos de tecnología que en otro momento no hubiese sido posible. Entre ellos podemos mencionar a Thomas Alva Edison, Alexander Graham Bell, Nikola Tesla, entre muchos otros.

Si tú tienes grandes ideas y quisieras llevarlas a cabo, pero no terminas de hacerlo por miedo al fracaso, pon en práctica estas claves de Gananci que te permitirán tener éxito en cualquier área donde lo deseas y te lo propongas.

Quizás has escuchado de boca de más de una persona que “todo ya está inventado”, pero eso no es del todo cierto, porque si lo fuera, no seguiría evolucionando la tecnología como lo sigue haciendo.

De hecho, si eso fuera cierto, desde hace muchos años nos hubiésemos quedado estancados pero, gracias a que no todo el mundo se lo creyó, es que seguimos gozando de avances y esto no luce como que parará dentro de poco.

Por otro lado, también hay que decir que no todas las ideas que se nos ocurren son excepcionalmente buenas y listas para salir al mercado. Hay unas que sí lo son, mientras que otras no pasan los filtros.

Para saber cuáles son las ideas buenas y cuáles vale la pena mejorarlas, hay que desarrollar un ojo objetivo y crítico incluso ante nuestras propias creaciones, lo que puede ser un poquito difícil de lograr ya que la mayoría del tiempo, al trabajar en un proyecto es bastante difícil no sentir alguna conexión emocional hacia este.

Por eso, para hacerte un poco más fácil el análisis, lo siguiente que verás son algunos elementos que necesitas tomar en cuenta al momento de evaluar si tu idea es lo suficientemente buena para una patente, o necesita que inviertas mucho más trabajo en ella.

Aspectos a tener cuenta para determinar si tienes una idea buena entre las manos

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a) ¿Tu producto, máquina, creación o proceso es mejor de lo que ya hay en el mercado? ¿Por qué?

Como ves, esta no es una respuesta que puedas dar “al ojo por ciento”. Necesitas hacer una investigación para poder responderla con seguridad.

En esa investigación necesitas incluir el reporte de búsquedas del estado del arte de patentes.

Este es un documento que contiene todo lo que está a la orden del público en todas partes de planeta. Ya sea a través de una publicación física, la comercialización, su uso, tenga una solicitud de patente, entre otros.

b) ¿Lo que he creado resuelve problemas operativos, técnicos, de costos o de eficiencia? ¿Cuáles son esos problemas que resuelve y en comparación con qué?

Para que una invención sea patentable no basta solo con ser “una buena idea no vista antes”.

Necesitas saber específicamente cuáles son esas áreas en las que tu invención está involucrada.

Su funcionamiento debería poder mejorar al menos en un 25% lo ya existente para que pueda ser considerada para la patente.

Otra de las aplicaciones de tu creación sería la solución de un problema de tipo técnico en alguna industria en la que te desempeñes. Esto puede ser una máquina, algún aparato o mecanismo, un proceso, un instrumento, entre otros.

c) ¿Cuál sería el mercado interesado en adquirir lo que creaste?

Este punto definitivamente es ir más allá porque, si tienes una idea excepcional, no deberías pensar en comercializarla antes de protegerla con una patente.

Por otro lado, si tu idea no tiene mercado o no conoces cuál es su mercado, presta atención a este punto, ya que con esto podrás ver la recompensa monetaria de tu tiempo y esfuerzo.

Muchas veces las buenas ideas comienzan por el mercado y a través de este se van desarrollando los otros elementos, así que definitivamente no es algo que valga la pena “dejar para después”.

Las respuestas de estas tres preguntas no pueden buscarse una vez el proceso de invención está listo y terminado.

Es preferible que vayas trabajando en ellas a medida que avances en tu creación, para evitar sorpresas desagradables después.

Ten presente que no todas las solicitudes de patentes son concedidas, por lo que lo más recomendable es que estés bien preparado o preparada al presentar tu solicitud.

Principales ventajas de patentar una idea

Si crees que es un proceso muy complicado, costoso o engorroso, también necesitas saber las ventajas que este trámite puede traerte, entre ellos podemos nombrar:

  • Podrías vender tu creación o concederla bajo una licencia periódica.
  • Aumento en el poder de las negociaciones.
  • Derechos exclusivos.
  • Sólida posición en el mercado.
  • Entre otros.

Si tu invención pasa los filtros anteriores, no tengas miedo. ¡Enhorabuena!

Es momento de arriesgarte y escribir tu nombre en la historia. Tomar riesgos es una de las características principales que necesitan tener los emprendedores para ser exitosos.