La Tesorería de la Seguridad Social subasta los bienes embargados como forma para cobrar la deuda pendiente y saldar el débito perseguido. Las subastas son ya la última fase de todo el proceso que inicia la administración para cobrar la deuda que una empresa o autónomo haya contraído con ella.

Desde la Tesorería de la Seguridad Social están obligados a dar publicidad al procedimiento de subasta, puesto que cualquier persona, por si o por medio de representantes, puede participar siempre que no sea trabajador de la Unidad de Recaudación Ejecutiva, el tasador, depositario de los bienes o cualquier funcionario que haya participado en el procedimiento.

¿Cómo puedo beneficiarme de una subasta pública?

Para una empresa, la subasta pública de la Seguridad Social o de cualquier otra administración puede ser una buena forma de encontrar bienes muebles o inmuebles a precios económicos. Si necesitamos mobiliario para nuestra oficina, podemos consultar entre los lotes de la subastas de la Seguridad Social antes de comprarlos. Es posible que alguno de los lotes nos encaje y podamos amueblar la oficina a bajo precio.

Cabe señalar que los bienes enajenados son subastados son fincas rústicas o urbanas, vehículos, embarcaciones, mobiliario, maquinaria y toda clase de bienes muebles e inmuebles. Así las cosas, presentarnos a una subasta puede ser una forma de incrementar los activos de nuestra pyme de forma rápida y económica.

¿Cómo me puedo presentar?

La Tesorería General de la Seguridad Social está obligada a dar publicidad de la subasta. Existen empresas que recogen toda la información y tras hacer una criba, muestran cuáles son las subastas más interesantes en las que participar según nuestros intereses.

Así las cosas, participar en las subastas de la Seguridad Social no requiere de grandes complicaciones. Como persona física o representante de una empresa, puedes escoger la provincia que más te interese y realizar una búsqueda entre las subastas previstas. A través de este sistema podrás ver toda la información relativa al bien enajenado y consultar las condiciones y plazos para poder presentarte.

Existen varias formas de presentarnos a una subasta, normalmente, el proceso más extendido es el del sobre cerrado. Eso sí, tendremos que realizar un depósito del 25% del importe total para poder participar y no se aceptan pagos en metálico. Si somos los beneficiarios de la adjudicación, tendremos cinco días para pagar el resto del dinero.

Factores a tener en cuenta a la hora de presentarte a una subasta

Cuando nos presentamos a una subasta, sea de la administración que sea, hay que leer bien la letra pequeña y seguir algunos consejos:

Localizar el bien y comprobar su estado, ya que la administración no se hace responsable del estado del mismo.

Comprobar las cargas preferentes que pudiera tener: si el bien tiene multas, impuestos pendientes, hipotecas anteriores al embargo o deudas con administraciones, porque estas cargas deberán liquidarlas los compradores.

Saber lo que se compra: el proindiviso, la nuda propiedad o el usufructo no nos permitirán tener el pleno dominio sobre el bien adquirido.

Como hemos comentado, es mejor realizar las consultas y buscar entre los listados que ya han hecho una selección previa.