España es uno de los países más caros de toda Europa para los autónomos. En Portugal los autónomos están libres de pagar cuotas y el IVA, y solo tienen que declarar el 24,5% de sus ingresos anuales. En Italia ocurre lo mismo.

Los autónomos en España están obligados a pagar una cuota cada mes, declarar el IVA cada tres meses y pagar la correspondiente cuota del IRPF. Es sin duda uno de los peores países en toda Europa para ser autónomo. De hecho, se puede decir que España es uno de los pocos países que cuenta con una ley desfavorable para los autónomos y trabajadores por cuenta propia, en un momento en el que ser autónomo se ha convertido en la única alternativa posible para los más de 4 millones de parados que hay en el país.

Dependiendo del tipo de modalidad al que se acojan los autónomos, las altas cotizaciones sociales y las fuertes cargas tributarias obligan a pagar entre un mínimo de 264 euros y un máximo de 1.075 euros. Eso sin tener en cuenta la actual tarifa plana para autónomos de 50 euros, que únicamente tiene una duración de 6 meses, y para la que se necesita un compromiso de tres años como mínimo. Pero esto no acaba aquí, ya que además de la cuota mensual, los autónomos están obligados a pagar trimestalmente el IVA y la cuota del IRPF.

Una situación que contrasta enormemente con el resto de países del resto de Europa. Y es que en
países como Portugal únicamente están obligados a pasar por la Administración de Hacienda una sola vez en todo el año, pues no tienen que abonar IVA ni tienen relación con ningún tipo de cotización social. Únicamente están obligados a pagar el 24,5% de sus ingresos anuales. En Italia, igual que en Portugal, tan solo existe un único pago, pero con la particularidad de que únicamente declaran el 20% de sus ingresos.

Si subimos hacia el Norte de Europa, la situación cambia. En países como Holanda, por ejemplo, los trabajadores autónomos deben pagar un cuota de 100 euros cada mes por obtener un seguro, además de 50 euros anuales. Por otro lado, en Reino Unido la cuota varía en función de los ingresos de cada persona, teniendo que pagar entre un mínimo de 13 y un máximo de 58 euros. El IVA tan solo deben declararlo una vez al año.

En países como Alemania tienen una cuota fija de 140 euros, aunque para ello hay que ganar más de 1.700 euros mensuales, y están obligados a firmar un seguro de carácter obligatorio.

Un panorama contradictorio, ya que tal como ha explicado en multitud de ocasiones el actual presidente del Gobierno de nuestro país, Mariano Rajoy, la actual situación de los autónomos en España se justifica con una legislación similar a la de países cercanos europeos. Pero lo cierto es que no es así, y España se muestra como un infierno para aquellas personas que actualmente no encuentran otra salida que convertirse en autónomos.