Cómo funciona una startup

Una startup es una empresa pequeña o mediana de reciente creación, delimitada en el tiempo, y normalmente, relacionada con el mundo tecnológico.

La startup parte de una idea de negocio innovadora y con el conocimiento de uno o más socios, generalmente pocos, para tratar de escalar esa pequeña idea hasta convertirse en un rentable negocio, por eso queremos mostrarte algunas ideas para comenzar tu negocio.

¿Qué Características Poseen las Startups?

Innovación

Las Startups trabajan con ideas innovadoras, que trascienden las líneas de negocio tradicionales. Para ello, deben identificar la demanda por un producto o servicio y crear una oferta que no existe en el mercado.

Escalabilidad

Este es un concepto clave para definir a una startup. Un modelo de negocio escalable y repetible significa que la empresa puede entregar el mismo producto en escala potencialmente ilimitada (independientemente de la demanda), sin un gran aumento en los costos de producción.

Tecnología

La necesidad de ser escalable y repetible exige, en la mayoría de los casos, que el modelo de negocios de las startups tenga un fuerte componente de tecnología.

La explicación es simple: las redes sociales, por ejemplo, puede aumentar enormemente tu número de usuarios sin recurrir a inversiones masivas, mientras que una industria de automóviles o una pizzería siempre tendrá un costo fijo para cada producto.

Incertidumbre

La incertidumbre está asociada con la innovación y con la búsqueda por inversores. No hay modo de garantizar que la empresa logrará el propio sostenimiento, pues la idea es nueva y hay que ponerla en práctica para absorber la demanda. Es por ello que la financiación de una startups se considera una inversión de riesgo.

¿Cómo Es el Funcionamiento de una Startup?

Uno de los aspectos claves de estas compañías consiste en la organización humana que llevan a cabo los socios de ellas. Al contrario de otras empresas típicamente capitalistas, la startup cuenta con varios profesionales especializados cada uno en su sector (producción, marketing, investigación, entre otros) y con una capacidad muy grande de cambio y adaptación al mercado.

Generalmente, no son necesarias grandes inversiones, pero en cambio sí es factible obtener ganancias importantes en los primeros años, en algunos casos se habla de aumentar entre cinco y veinte veces lo invertido en tan solo 4 o 5 años si las cosas van bien, mucho menos en caso de lograr el éxito.

Para la startup resulta fundamental labrarse una buena imagen y maximizar el trato con el cliente, puesto que en sus primeros compases no son compañías conocidas ni tienen el potencial para lanzar grandes campañas de marketing con las que conseguir clientes en masa y fidelizarlos.

Por esto mismo, estos negocios de reciente creación utilizan Internet como una de sus principales herramientas para darse a conocer y, en muchas ocasiones, también para vender el producto, siempre pensando por y para el cliente final.

Ventajas de las Startups

Está todo por hacer

Quizás una de las mejores ventajas que puede tener este tipo de trabajo. Por lo general, en una startup está casi todo por hacer, con lo que, si trabajas en una, tendrás la oportunidad de sentir que estás creando y construyendo algo casi desde cero. Y esa es una sensación prácticamente imposible de recrear en una empresa al uso.

Pertenencia

Por lo general, la mayoría de las startups funcionan con equipos de trabajo muy reducidos, con lo que las relaciones entre los empleados suelen estrecharse bastante.

Si a eso le unimos la construcción de un proyecto, como decíamos antes, lo que está claro es que en una startup tendrás un sentimiento de pertenencia mucho mayor del que puedas tener en casi cualquier otro trabajo.

Experiencia

En muchos sentidos, trabajar en una startup puede ser una de las mejores experiencias que vas a poder tener en tu vida. No solo a nivel personal, sino también profesional.

Porque trabajando en una startup estarás creando proyectos desde muy abajo, estarás gestionando los problemas, sabrás solucionar los posibles fracasos, serás medianamente innovador en sectores que aún están por construir…

Si un día quieres cambiar de aires, cualquier empresa (tecnológica o no) valorará mucho toda la experiencia que te ha supuesto esto.

Desventajas de este Nuevo Modelo Empresarial

Incertidumbre

Seamos sinceros: una startup es poco menos que una montaña rusa. Siempre dependerá de en cuál trabajes y en qué momento se encuentra, pero todos sabemos que la mayoría de compañías incipientes acaba fracasando, y tu caso no tiene por qué ser la millonaria excepción.

Si necesitas un trabajo estable y cierta seguridad, quizá no te convenga trabajar en una startup (o, al menos, no en una que no se haya consolidado).

Estrés y trabajo

Trabajar en una startup es maravilloso porque creas cosas desde cero, sí, pero también puede ser una fuente inagotable de estrés. Además, es muy probable que debas olvidarte de horarios, fines de semana y parte de tus vacaciones.

Asúmelo: por lo general, el trabajo en una startup te llevará más horas de lo que implicaría otra empresa.

Sueldo

Lo del sueldo acaba siendo muy variable. Si entras en una compañía consolidada y que ha recibido inversión, es medianamente probable que tengas un buen sueldo.

Sin embargo, si entras en una compañía que aún está validando su modelo de negocio (y eso es lo que pasa en la mayoría de ocasiones), lo más probable es que tu sueldo no sea para tirar cohetes.

Si necesitas un buen sueldo o tienes que pagar una hipoteca y no tienes grandes ahorros, quizá una startup no sea el mejor sitio para trabajar.

Conoce a su autora

Edith-Gomez Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.

Twitter: @edigomben